El Corset Interno: Arquitectura que Abraza
- 25 feb
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No todos los diseños lo llevan, pero cuando la silueta lo requiere, incorporo el clásico corset interno: una estructura inspirada en los sistemas antiguos que da soporte y elegancia. Cada pieza demanda un proceso intenso de moldería, con hasta tres moldes distintos para lograr la base perfecta.

Trabajo con lienzo pesado, previamente lavado en agua caliente para evitar encogimientos, y refuerzo con ballenas de silicona o metal, a veces en doble fila según la intensidad de la sujeción.

El busto se moldea con copas de espuma o únicamente con la tela, y toda la estructura se forra cuidadosamente por dentro y en cada borde visible.
En la cintura, una cinta ancha distribuye el peso y asegura el calce, mientras que el acordonado posterior permite ajustar la prenda al cuerpo. Los ojales pueden ser de hilo de seda o de metal, según el acabado buscado.
Este sistema, heredado de la tradición del corset, se emplea solo en algunos vestidos, y es allí donde la magia de la arquitectura invisible se convierte en comodidad, perfección y arte.











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